Unidad 23 · El problema, elegido
Unidad de integración · 45 minutos · 10.º y 11.º grado · cada proyecto, solo o en grupo · sin generación.
Lo que vas a hacer
Presentas, en tu mesa, el problema que escuchaste en la Unidad 21, la idea en papel y la balanza de costo de la Unidad 22. Después eliges un problema, uno solo, y escribes la versión final de la tarjeta: para quién es tu proyecto, qué parte vas a resolver y qué parte no. Desde aquí hasta abril, tu proyecto trabaja para esa persona.
Por qué vale la pena
Elegir es comprometerse. Un proyecto que alguien va a usar de verdad te pide algo que un ejercicio no pide: hacerte cargo si falla. Por eso hoy también se revisa el acuerdo de sala por segunda vez, con una pregunta nueva: ¿qué le debemos a quien use lo que hagamos?
Cómo va la sesión
- Anticipar. Escribes «Lo que creo que me van a preguntar».
- Actuar. Un minuto de presentación por proyecto, dentro de tu mesa, y una pregunta de la mesa. Después, alguien de cada mesa cuenta al grupo los problemas de su mesa en una frase cada uno: si dos proyectos resuelven el problema de la misma persona, se nota aquí.
- Sin pantallas. Desde aquí hasta que se firma el acuerdo, sin teléfono, sin computador y sin IA. Primero, diez minutos para elegir y escribir la tarjeta final, y para actualizar tu ficha: tu parte, lo que decides y el reparto para abril —lo que hará la IA (o tu técnica, si tu proyecto es sin IA), lo que harás tú, lo que decidirás tú—.
- El acuerdo. Se lee en voz alta, se revisa con la pregunta nueva, se vota con golpes en la mesa y se firma de nuevo.
- Reflexionar. La pizarra de dos columnas: ¿tu problema busca «lo mismo, más rápido» o «más, mejor, más allá»? ¿Qué parte de tu plan no debería hacerla una herramienta, sino una persona? Dos líneas al cierre: a quién le vas a responder y qué todavía no sabes de su problema.
Los criterios
- C1. El problema sigue en palabras de la persona.
- C2. Dice qué parte resuelve tu proyecto y qué parte no.
- C3. Sabes qué le debes a esa persona si tu proyecto falla.
Tu equipo, revisado
Si otro proyecto resuelve el problema de la misma persona, pueden unirse, si todos lo quieren. Si tu grupo quiere separarse, también se puede. Siempre se habla con quien orienta, y nadie queda sin su parte ni sin lo que decide.
Si la persona real de tu proyecto no está en el liceo, eliges igual a alguien del liceo como ella para la prueba de abril, y escribes qué cambiaría si la probara la persona real. Si tu proyecto es sobre la IA, eliges a quién le vas a mostrar lo que investigaste y qué necesita saber. Si tu proyecto es sin IA, tu tarjeta final lleva tu presupuesto de materiales y tiempo de la Unidad 22 en lugar de generaciones, y al cierre la pregunta para ti es: ¿qué decidiste tú, y por qué?
Lo que no cambia
En la tarjeta va el rol de la persona, nunca su nombre. El acuerdo de sala se revisa, pero el resguardo no se vota: el grupo decide cómo se usan las herramientas, no si se protege a las personas. Y el grupo puede añadir qué datos no le pedirá ningún proyecto a quien lo use.
Para mirar antes
- Repasa en la biblioteca Una herramienta que alguien del liceo use de verdad: es hacia donde vas.
- El asistente de la biblioteca vuelve en la próxima Unidad, cuando dibujes a mano tu pantalla —o tu pieza— y después la pidas.
Lo que esto es, y lo que no es
El diseño de esta Unidad es original: una postura de diseño, no un hallazgo de investigación. No promete ningún efecto. Nada se califica. Hoy no se genera nada.
