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Unidad 29 (próxima): Cómo se hizo, y dónde falló

Haces una infografía o un video corto que cuenta cómo se hizo tu proyecto: el recorrido, la instrucción, lo que hizo la IA, lo que hiciste y decidiste tú, dónde falló y qué es de quién.

  • Semana 30
  • V · Muestra
  • Infografía o video de proceso
  • Asumir responsabilidad

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La Unidad completa, leída en voz alta.

Cómo va a correr
y otra vez: el segundo intento Anticipar Actuar Reflexionar
  1. AnticiparEscribes a mano la instrucción, y lo que crees que va a salir, antes de tocar un dispositivo.
  2. ActuarLa instrucción se ejecuta en la cuenta y el dispositivo del Orientador de Aprendizaje, proyectada para el aula, y sale la pieza.
  3. ReflexionarSe mira contra los criterios de la unidad: ¿salió lo que anticiparon? ¿Mejoró la instrucción, o la pregunta?

Las tres fases se alinean con el ciclo Anticipar–Actuar–Reflexionar que propone la OCDE, que ella misma presenta como una orientación general, no como un método probado.

Unidad 29 · Cómo se hizo, y dónde falló

Semana 30 · 45 minutos · 10.º y 11.º grado · tu proyecto, solo o en grupo · así la planeamos.

Lo que vas a hacer

Todo el año, cada vez que viste algo asombroso, viste también cómo se hizo y dónde falló. Hoy te toca a ti mostrarlo. Tu equipo hace una infografía o un video corto de proceso de su proyecto, para ponerlo a su lado en junio. Tiene seis casillas:

  • el recorrido: de los tres proyectos posibles de la Unidad 01 a lo que existe hoy;
  • la instrucción: una, copiada tal cual;
  • lo que hizo la IA;
  • lo que hiciste y lo que decidiste (en un grupo, la parte de cada quien);
  • dónde falló;
  • los créditos: qué es tuyo, qué hizo la herramienta, de qué obra o estilo de otros partiste y qué oficio habría hecho ese trabajo.

Si tu proyecto fue sin IA, la instrucción es el paso de método que más importó, y la casilla de la IA se vuelve la técnica que elegiste: cuál, por qué y qué no pudo hacer. Si fue sobre la IA, tu pieza muestra también cómo investigaste. Y si tu proyecto no va a mostrarse, haces la versión corta: media página sobre una sola decisión —qué se decidió, quién, y qué habría hecho la máquina.

Por qué vale la pena

Quien vea tu proyecto en junio se va a preguntar «¿esto lo hizo una máquina?». Tu pieza de proceso responde con la verdad: una instrucción, una máquina que adivina y personas que decidieron qué se quedaba. Y separa lo tuyo de lo ajeno, que es la forma honesta de firmar.

Cómo va la sesión

  • Anticipar. Oyes y ves cada toma, otro universo, descrito en voz alta, y enseguida cómo se hizo y dónde falló. Después, cómo el triple cambió el baloncesto como ejemplo de una página que explica. Con el teléfono boca abajo, dibujas tu esquema a mano en las seis casillas y escribes lo que crees que va a entender alguien de afuera. Tu equipo decide cuántas generaciones justifica la pieza: una infografía antes que un video, y lo que ya tienes del año antes que generar algo nuevo.
  • Actuar. Primer intento, con una herramienta distinta de la que usaste en tu proyecto, y comprobando en voz alta que la tarjeta no lleva datos de nadie. Un equipo de otra mesa mira tu pieza y explica en voz alta cómo cree que se hizo tu proyecto. Con eso haces el segundo intento.
  • Reflexionar. ¿Mejoró la instrucción, o mejoró la pregunta? Y la pregunta de siempre, que hoy va dentro de tu pieza: ¿qué decidió aquí la IA que debió decidir una persona? Dos líneas: dónde falló la máquina y dónde fallaste tú.

Sin pantallas. Antes del primer intento hay diez minutos sin teléfono, sin computador y sin IA: dibujas a mano el esquema de las seis casillas, discutes con tu equipo qué va a entender alguien de afuera y deciden a qué herramienta cambian, la opción más liviana y qué dice la tarjeta del primer intento.

Al menos un equipo de un proyecto con IA hace su pieza a mano, en papel grande, y va a la muestra con el mismo lugar que las demás.

Tu pieza de proceso tiene que entenderse también oída: si es infografía, su texto se lee de corrido; si es video, la narración cuenta sola lo que pasa, y lleva subtítulos.

Si tu proyecto es sin IA. Haces tu pieza de proceso completa, con las mismas seis casillas y el mismo tiempo, con la técnica que eliges —a mano en papel grande, con fotos del proceso, con un editor sin IA— y cambiando de técnica respecto de la de tu proyecto. En vez de generaciones, fijas tu presupuesto de materiales y tiempo. Tu pieza responde: ¿qué decidiste tú, y por qué? Y tus dos líneas del final dicen dónde falló la técnica y dónde fallaste tú.

Los criterios, como preguntas

  • C1. ¿Alguien de afuera entiende cómo se hizo sin que se lo expliques?
  • C2. ¿Se ve al menos un punto donde falló la herramienta, y qué decidiste?
  • C3. ¿Los créditos dicen qué es tuyo, qué de la máquina y qué de otros? (En 11.º: ¿alguien que piensa que usar IA es trampa podría verla sin sentirse engañado?)

Nada de rostros ni voces en lo que vaya a salir de la sala, salvo con permiso expreso, y ningún nombre completo en los créditos: el nombre del proyecto y tu grupo bastan.

Para ordenar tu instrucción, tienes el asistente para crear.

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