Unidad 08 · La palabra clave de la casa
Semana 9 del programa · 45 minutos · 10.º y 11.º grado · cada proyecto, solo o en grupo · casi sin pantallas.
Lo que vas a hacer
La semana pasada grabaste tu voz. Hoy hablamos de lo contrario: qué pasa cuando alguien imita una voz para pedir algo urgente. Esta Unidad es para todos, sea cual sea tu proyecto. Haces algo útil de verdad: una tarjeta ilustrada, para tu casa, que propone una forma de verificar una llamada así.
Y al final vuelves a tu proyecto: escribes su regla de voz. Qué voces lleva —la tuya grabada, una sintética de nadie, ninguna—, qué voz nunca va a llevar, y quién lo decide. Si tu proyecto no lleva voz, la regla vale para la cara y el nombre de personas reales.
Por qué vale la pena
Cuidar a tu familia de un engaño es una responsabilidad real, y hoy puedes ser tú quien la trae a casa. No hace falta miedo: hace falta un acuerdo. Y lo que haces con las voces en tu propio proyecto también es tu responsabilidad.
Cómo va la sesión
- Anticipar. Escribes cómo te darías cuenta de una voz falsa.
- Actuar. Una demostración breve, y se vota con golpes en la mesa. Después, sin pantallas, tu mesa piensa formas de verificar y tú dibujas la tarjeta. Luego, la regla de voz de tu proyecto, en tu ficha.
- Reflexionar. ¿Salió lo que anticipaste? ¿Qué engaña de verdad? Dos tarjetas se leen y se describen en voz alta.
- Sin pantallas. Desde la mesa de verificación hasta la regla de voz, nadie usa teléfono, computador ni IA. Ahí decides también qué voces llevará tu proyecto, cuál no llevará nunca y quién lo decide.
Los criterios, como preguntas
- C1. ¿Alguien de tu casa entiende la idea sin que se la expliques?
- C2. ¿La tarjeta está libre de la palabra y de pistas de ella?
- C3. ¿Propone qué hacer, y no solo asusta? ¿Y la regla de tu proyecto dice qué voz nunca entra? (11.º: ¿dice también cuándo no hace falta usar la verificación?)
Si tu proyecto es sin IA
La tarjeta para tu casa es igual para todos. La regla de voz de tu proyecto se escribe con el mismo cuidado: qué voces propias lleva, cuál no llevará nunca y quién lo decide; y, si así lo decide tu equipo, que no llevará ninguna voz sintética.
La regla de oro
La palabra no se dice en clase ni se escribe en ningún sitio: ni en la tarjeta, ni en el teléfono, ni en un chat. Se acuerda en casa, en voz alta, si tu familia quiere. Nadie te va a preguntar si lo hicieron.
Aquí nadie imita la voz de nadie, y nadie tiene que contar nada que le haya pasado. Hoy no se genera nada en la sala.
Si todavía no viviste esta Unidad, no la abras.
Revelar la perturbación de esta Unidad
Se escuchan dos audios que piden algo urgente con tono de familia, y la sala vota con golpes en la mesa cuál es una persona y cuál una máquina. Los dos son máquina: voces sintéticas de nadie, preparadas antes con dos generaciones. Lo que engaña no es la calidad del audio: es la prisa. Si el tema te incomoda, se para y se sigue con la tarjeta.
¿Quieres ver otras tarjetas y diseños? Mira el asistente de la biblioteca.
Esto es un plan: la Unidad todavía no ha corrido.
