Unidad 01 · Lo que no existía el mes pasado
Semana 2 del programa · 45 minutos · 10.º y 11.º grado · tres proyectos posibles por persona.
Lo que vas a hacer
Hoy propones tres proyectos posibles para el año: tres cosas que quieres que existan y que todavía no existen. No eliges todavía: los miras con criterios, recibes preguntas, los conversas en casa, y en la Unidad 02 eliges uno —solo o en grupo— para trabajarlo hasta junio. No se califica, ni hoy ni después.
¿Quieres ver lo que eligieron otros grupos? Está en el botón «Lo que respondieron otros grupos», arriba. Esta Unidad queda en blanco para que elijas tú.
1. Lo que ya haces con la IA
Primero, sin mirar nada: ¿qué dijimos la semana pasada? Se leen en voz alta las respuestas de la Unidad 00 y cada una va a una de dos columnas. A la izquierda, más rápido o más fácil: lo mismo de siempre, en menos tiempo. A la derecha, más, mejor, más allá: algo que no estaba a tu alcance. Casi todo lo que hacemos hoy con la IA cae a la izquierda. Tu proyecto va a la derecha.
Trae también tu línea de la Unidad 00: la cosa de tu lista que querías llevar a la derecha. Y antes de seguir, escribe o dicta una cosa que te gustaría que existiera: qué haría ahí la IA, qué harías tú y qué decidirías tú. Puede ser la semilla de uno de los tres proyectos posibles que propones hoy.
2. Cosas que no existían hace poco
Trabajo hecho con IA por CEMI y por quien orienta: música, video, apps y juegos. No son plantillas: son lo que es posible. Lo que importa aquí es lo que harías tú. Cada pieza se describe en voz alta mientras se muestra, y después de cada una escribes una sola palabra.
Ábrelas y explóralas a tu ritmo; cada una se abre aquí mismo, en grande. Los juegos, mejor en casa.
3. ¿Es genial? ¿Qué falla?
Se vota con sonido, todos a la vez: un golpe en la mesa, es genial; dos golpes, tiene fallas; silencio, no sé. Después, una razón por voto, con algo que viste u oíste. Encontrar la falla vale tanto como encontrar lo genial: es parte del oficio. Y al final, alguien cuenta cómo se hizo una de las piezas, y dónde falló.
4. Lo tuyo, primero
Teléfono boca abajo. Antes de proponer nada, escribe a mano —o dicta— tres listas cortas:
- algo que haces sin que nadie te lo pida;
- algo que te molesta o te falta en tu casa, tu barrio o el liceo;
- algo que te gustaría saber hacer.
Tus proyectos salen de ahí, no de lo que acabamos de ver. ¿Te cuesta arrancar? Calienta la imaginación con los dados de ideas, al final de la página: lo absurdo vale.
Desde aquí hasta el final de las preguntas en pareja, sin pantallas: ni teléfono, ni computador, ni proyector, ni IA. Piensas, escribes o dictas, discutes y decides, para cada proyecto, qué haría la IA, qué harías tú y qué decidirías tú, y si iría con IA, sin IA o sobre la IA. Todo queda en tu ficha y vuelve en la Unidad 02.
5. Tus tres proyectos posibles
Escribe tres, cada uno en una frase, y que sean tres cosas distintas, no tres versiones de la misma:
Quiero hacer ______ para ______ porque ______.
Todo vale mientras tenga esa forma. ¿Algo que hoy parece imposible? Escríbelo. ¿No quieres hacer nada con IA? También vale: puedes proponer cosas sin IA, o sobre lo que no te gusta de ella. Un proyecto sin IA es un proyecto del año completo, con el mismo acompañamiento, los mismos criterios y los mismos hitos que cualquier otro. Y si uno se parece a una de las piezas de CEMI, piensa qué tendría el tuyo que el nuestro no tiene.
Estos son los tres criterios con los que se miran:
- C1. Sale de algo tuyo —lo que te gusta, te molesta o te hace falta—, no de lo que vimos hoy.
- C2. Tiene un primer paso que puedes dar la semana que viene.
- C3. Alguien más que tú lo va a usar, oír, jugar o ver.
6. Preguntas, no notas
En pareja, evalúen los tres proyectos del otro en relación con cada criterio: ¿lo cumple ya o todavía no? Y por qué. Después, hazle una pregunta por proyecto que le ayude a pensarlo mejor: ¿para quién sería?, ¿qué harías la semana que viene?, ¿qué haría ahí la IA y qué harías tú? Nadie decide por el otro ni ordena sus proyectos.
Al final, en ronda: ¿oíste un proyecto parecido a uno tuyo? Dilo. En la Unidad 02 podrán trabajar juntos, si los dos lo quieren.
Lo que decide la IA, y lo que decides tú
En tu ficha, tres columnas: lo que hace la IA, lo que haces tú y lo que decides tú. La IA puede hacer mucho, y está bien que lo haga: lo repetitivo, lo que todavía no sabes producir, una primera versión para criticar. Pero qué se hace, para quién, qué se queda, qué se descarta y cuándo está terminado lo decide siempre una persona. En cada revisión vas a oír la misma pregunta: «¿Qué decidió aquí la IA que debió decidir una persona?».
Lo que te preocupa cuenta. Si te preocupa la energía que gasta la IA, cada sesión tiene un presupuesto de generaciones: se usa la opción más liviana que haga el trabajo —texto antes que imagen, imagen antes que video, pensar en papel antes de generar— y se cuenta lo que se usa. Si te preocupa la privacidad, ningún dato tuyo ni de nadie entra en una instrucción. Y toda pieza lleva sus créditos: qué es tuyo, qué hizo la herramienta y de qué obra ajena partiste.
7. Antes de irte
Una línea en tu ficha: «El que más me tira es… porque…».
Y el primer paso, que puedes dar esta misma noche sin pedirle permiso a nadie: cuéntale tus tres proyectos a alguien de tu casa y pregúntale cuál le gustaría que existiera, y qué debería tener. Su respuesta entra en la Unidad 02, donde eliges.
Lo que esto es, y lo que no es
El diseño de esta Unidad es original: una postura de diseño, no un hallazgo de investigación. No promete ningún efecto; lo que pase, se ve en la sala. Nada se califica: ni los proyectos, ni las preguntas, ni lo que elijas después.
Tu ficha se queda en la sala y vuelve cada semana. Ningún proyecto se publica con nombres, y nada de lo que hagas sale de la sala sin el consentimiento escrito, pieza por pieza, que describe la nota a las familias.
Los dados de ideas
Tira los tres dados y mira qué sale. Lo absurdo vale: sirve para soltar la imaginación antes de escribir tus tres proyectos. No es tu proyecto; es un calentamiento.
