Unidad 33 · Lo que no existía en septiembre
Semana 34 · 45 minutos · 10.º y 11.º grado · tu proyecto, solo o en grupo · sin IA · así la planeamos.
Lo que vas a hacer
La primera Unidad se llamó «Lo que no existía el mes pasado». Esta le responde. Lo que no existía en septiembre es tu proyecto y lo que ahora sabes hacer.
Hoy recorres tu proyecto de punta a punta, con tu ficha en la mano: los tres proyectos posibles de la Unidad 01, el que elegiste en la Unidad 02 y lo que le hizo cada perturbación, y sus hitos —noviembre, febrero, abril y junio—. Y escribes, por última vez, las dos líneas con las que empezó todo: «Mi proyecto era…» / «Ahora es…». Vale igual si tu proyecto cambió de rumbo, se unió a otro, se separó, tomó una ruta de proyecto imposible o fue sin IA: el recorrido es lo que pasó, no lo que se había planeado. Y si llegaste tarde al año, tu recorrido empieza donde empezó el tuyo.
Después, todo el año va a la pizarra, firmas el acuerdo de sala por última vez y escribes una carta para el grupo que empieza el año que viene. Hoy no se usa ninguna herramienta de IA: lo que queda es lo que sabes tú.
Por qué vale la pena
Nombrar lo que puedes hacer, con evidencia de tu propio trabajo, es distinto de sentir que aprendiste algo. Y escribirle a quien viene detrás es la última forma de responder por lo que hiciste: dejarle el camino un poco más claro.
Cómo va la sesión
- Anticipar. Sin mirar nada: ¿cuáles eran los tres criterios de la Unidad 01? Los comparas con la foto de aquella pizarra, descrita en voz alta. Escribes, solo, lo que crees que vas a poner en la columna de la derecha.
- Actuar. Recorres tu proyecto y escribes tus dos líneas; en un grupo, cada quien nombra su parte y una decisión suya. Después, de pie ante la pizarra, cada proyecto ubica sus hitos en MÁS RÁPIDO / MÁS FÁCIL o en MÁS, MEJOR, MÁS ALLÁ, con una razón. Se nombran las tres competencias: dónde creaste algo, dónde conciliaste un dilema, dónde respondiste por algo. Y el hito donde más falló la máquina, y una decisión que no tomó ella porque la tomaste tú. Firma final del acuerdo. Luego, la carta, a mano o dictada: qué le dirías a quien elige su proyecto, qué le recomiendas, qué evitarías, qué no sabías.
- Reflexionar. En voz alta: ¿qué parte de tu proyecto cambió más desde septiembre? Y tus dos líneas finales, en la ficha: «lo que puedo hacer ahora» y «lo que haría el año que viene».
Sin pantallas. Después de mirar la foto de la pizarra, el resto de la sesión va sin teléfono, sin computador y sin IA: escribes o dictas, discutes y decides; en la carta y en «lo que haría el año que viene» dices también qué harías con la IA, qué sin ella y qué decidirías siempre tú.
Si tu proyecto es sin IA, en la pizarra del año nombras la decisión de método que más te importó y el hito donde más falló tu técnica, y qué hiciste con eso.
Los criterios, como preguntas
Son los tres de la Unidad 01, ahora mirando hacia atrás:
- C1. Lo que existe en junio, ¿sigue saliendo de algo tuyo? ¿Puedes señalar dónde está lo tuyo?
- C2. ¿Define un primer paso que alguien —tú, o quien lo reciba— puede dar la semana que viene?
- C3. ¿Alguien más que tú lo usó, lo oyó, lo jugó o lo vio? ¿Qué cambió por eso?
La carta cabe en una página, no lleva nombres de nadie, y quien empiece el año que viene podría leerla sin sentirse sermoneado.
Si tu proyecto quedó publicado, antes de cerrar el año tu equipo sabe quién lo mantiene y hasta cuándo; si nadie lo mantiene, se despublica. Tú o tu familia pueden pedir que se retire en cualquier momento, y se retira ese mismo día. Y si tu proyecto tiene un personaje, puede recordar ajustes, pero nunca es una compañía.
Tu primer paso
Esta semana, sin pedirle permiso a nadie: muéstrale a alguien de tu casa una cosa que ahora sabes hacer y en septiembre no. Y si quieres seguir creando por tu cuenta, la biblioteca y el asistente para crear se quedan abiertos.
