Unidad 32 · La muestra
Semana 33 · 45 minutos · 10.º y 11.º grado · tu proyecto, solo o en grupo · así la planeamos.
Lo que vas a hacer
Al principio del año se dijo: en junio, mostrar lo hecho a gente de fuera del aula. Hoy es ese día. Familias, otros grupos, invitados: el formato lo decide el liceo. Tu proyecto tiene su estación, con su cartela, su pieza de proceso al lado y su recorrido: de dónde salió, cómo cambió y qué existe hoy. Una canción se oye, un juego se juega en turnos breves, una herramienta se usa en demostración —sin recoger datos de nadie—, una historia se lee, una explicación se cuenta.
Si tu proyecto se publicó con consentimiento, tu cartela lleva su dirección, y quien visita puede abrirlo en su propio teléfono. Si tu repositorio tiene consentimiento para mostrarse, tu estación enseña su historia: el primer commit, lo que aprendió a recordar, el día que se publicó; es la prueba de quién decidió qué. Si tu proyecto no se publicó, se muestra igual, en el dispositivo del programa o en papel, con el mismo lugar.
Si tu proyecto no sale de la sala, acompañas otra estación en el rol que elijas, o recibes a quienes llegan. Nadie lo comenta.
Por qué vale la pena
Todo el año trabajaste para una sala que ya te conocía. Hoy te mira gente que no. Mostrar lo que hiciste, decir qué es tuyo y qué hizo la máquina, y aguantar una pregunta difícil es exactamente lo que ninguna herramienta puede hacer por ti.
Cómo va la sesión
- Anticipar. Antes de que entre nadie, con tu grupo solo: recuperas los criterios del ensayo, revisas tu estación —que funcione, que su dirección abra si se publicó, que se entienda también oída y que no recoja datos personales— y escribes lo que crees que te van a preguntar.
- Actuar. La muestra, en turnos de unos ocho minutos. Con cada aviso sonoro, quienes visitan cambian de estación y, si tu equipo lo acordó, rotan los roles: quien habló, descansa.
- Reflexionar. Después de un minuto de silencio, otra vez con tu grupo solo: ¿salió lo que anticiparon? Qué preguntas llegaron y cuáles no. ¿Alguien preguntó qué decidió la IA y qué decidieron ustedes? Dos líneas: lo que dijiste que era tuyo, y la pregunta que más te sirvió. Y en tu ficha, la línea del hito de junio: qué fue lo que más le importó a la gente de afuera.
Sin pantallas. Los últimos diez minutos, con tu grupo solo, van sin teléfono, sin computador y sin IA: discutes lo que pasó, escribes o dictas tus líneas y decides qué pasa después con lo que mostraste: qué sigue publicado, qué queda en la sala o en papel, y qué se retira.
Lo que se cuida
- Solo se muestran piezas con consentimiento escrito de tu familia, pieza por pieza, revisado el día antes; también cada dirección pública y cada repositorio.
- Ningún nombre completo junto a ninguna pieza: el nombre del proyecto y tu grupo bastan.
- Fotos o video de participantes, solo con consentimiento.
- Si tú, alguien de tu equipo o tu familia piden retirar una pieza ese mismo día, se retira; si estaba publicada, se despublica ese mismo día. Sin explicación.
- Quien no quiera estar en una estación, no está.
Si tu proyecto es sin IA, tiene su estación con el mismo lugar. Si es digital, muestra su dirección y su repositorio igual; si es físico, tu portafolio o tu archivo es la prueba de quién decidió qué. Quien visita distingue qué es tuyo y con qué técnica lo hiciste, y en la reflexión la pregunta para ti es: ¿qué decidiste tú, y por qué?
Los criterios, como preguntas
- C1. ¿Quien te visita distingue qué es tuyo y qué hizo la máquina?
- C2. ¿Respondiste, o dijiste «no lo sé» con un siguiente paso?
- C3. ¿Todo lo que mostraste tiene permiso y ningún nombre completo?
Hoy nadie gana premios. La muestra no tiene sorpresas plantadas: el público real ya es bastante.
Si quieres volver a ver de dónde partiste, están tus referencias en la biblioteca.
